El ahorro que puede salvar tu economía y casi nadie tiene
#Nota de autor - @NataliaCestrilli
En la siguiente columna, la asesora Natalia Cestrilli nos invita a reflexionar sobre la importancia de la previsión económica y el resguardo del bienestar familiar. A través de un análisis detallado, la autora nos ofrecerá herramientas clave para entender cómo funciona la planificación financiera estratégica y de qué manera un respaldo adecuado puede transformar un momento de incertidumbre en tranquilidad para el hogar.
En el trajín del día a día —llevar a los chicos al colegio, correr al trabajo, pagar cuentas, hacer compras, pensar en las vacaciones, organizar el mes— casi nunca nos detenemos a mirar algo fundamental. Damos por hecho que todo va a seguir funcionando. Que el sueldo va a entrar. Que la salud va a acompañar. Que vamos a poder sostener el ritmo.
Pero si sos quien genera ingresos en tu familia, hay algo que quizás no siempre dimensionás: tu trabajo no solo paga cuentas, tu trabajo sostiene vidas. Sostiene la cuota del colegio, la obra social, el alquiler o la hipoteca y las actividades de los chicos. Sos, sin darte cuenta, la pata invisible que mantiene la mesa firme. Y la mesa está equilibrada… porque vos estás ahí.
El problema no es pensar en lo peor. El problema es no pensar qué pasaría si, por un problema de salud o una situación inesperada, dejaras de poder generar ingresos durante meses… o años. No estamos hablando solo de fallecimiento. Estamos hablando de:
Hoy existen seguros que pueden incluir diversas protecciones para que la estructura económica del hogar no se desacomode rápidamente:
Es decir, si algo afecta tu capacidad de generar ingresos, tu familia recibe respaldo, y mientras nada ocurre, estás construyendo capital. Es protección y ahorro en una misma estrategia.
Imaginemos una persona de 40 años que decide proteger a su familia con los siguientes valores:
Esto significa que ante un imprevisto de salud, no tiene que elegir entre tratarse o sostener las cuentas. Pero además, ese aporte genera capital. Después de 25 años, ese dinero acumulado puede ser:
Obtener un seguro de vida no es complicado. Primero se analiza tu realidad, luego se diseña una cobertura acorde a tu presupuesto y se establece un aporte mensual planificado. No es un gasto, es una decisión consciente.
Proteger a tu familia es un acto de amor y planificar es un acto de responsabilidad.
El mejor momento para actuar no es cuando algo pasa, sino cuando todo está bien. Al fortalecer esa pata invisible, la tranquilidad se convierte en una realidad.
Trabajo principalmente con productos de Zurich, compañía internacional con sólida trayectoria, ofreciendo soluciones como:
En estos casos, los planes suelen comenzar desde aproximadamente USD 120 mensuales en protección simple y desde USD 200 mensuales en esquemas con capitalización, dependiendo de la edad y el perfil del cliente.
También trabajo con alternativas más accesibles como Amatista, de Swiss Medical Group, que permite comenzar con montos iniciales desde $35.000 en pesos o USD 60 en dólares, facilitando que más personas puedan acceder a un seguro de vida y empezar a ordenar su planificación financiera.
Más allá del producto, mi enfoque no es vender pólizas, sino realizar un análisis personalizado de cada persona: ingresos, gastos fijos, etapa profesional, objetivos y proyectos futuros. A partir de ese diagnóstico, diseñamos una estrategia que sea sostenible en el tiempo y alineada a su realidad.
La planificación financiera no es exclusiva de grandes patrimonios. Es una decisión estratégica que puede comenzar con montos pequeños y crecer en el tiempo.
#Nota de autor - @NataliaCestrilli